Como he comentado en anteriores post, conozco a varias mamás que van a tener un bebé dentro de poco. Todas ellas se están cuidando mucho, pero como es lógico muchas veces les surgen dudas de qué pueden o no comer durante el embarazo. Yo también recuerdo en los míos tener especial cuidado con las comidas y los alimentos. Una pregunta que últimamente se ha cuestionado una de ellas, era si era bueno el consumo de sal en el embarazo. Así que me pareció buen tema para escribir en el blog, por si podía ayudar a otras futuras mamás.

Consumo de sal en el embarazo

La sal es imprescindible para el buen funcionamiento del cuerpo, ya que entre otras cosas el sodio regula el equilibrio del agua en el organismo.

El hecho de estar embarazada no quiere decir que se tenga que eliminar la sal de la dieta, a no ser que el médico lo haya prescrito. Lo que sí es importante es controlar la cantidad de sal que se consume, ya que el sodio suele verse alterado durante la gestación. Esto lo que suele provocar es hipertensión, alteraciones cardiovasculares, tendencia a retener líquidos, etc.

El consumo de sal durante el embarazo debería ser de 2,4 gramos de sodio diarios (menos de una cucharada de café). Y para controlar el consumo de ésta y no excederse se aconseja:

  • No abusar de alimentos salados: snacks, patatas fritas, frutos secos, embutido, etc.
  • Usar alternativas a la sal: condimentando con especias como la pimienta negra, ajo, cebolla, zumo de limón, etc.
  • Si el producto que vamos a consumir ha sido procesado con sal, no añadir más sal al cocinarlo.
  • No abusar de carnes saladas, o ahumadas.

consumo de sal en el embarazo

El consumo de sal con moderación es muy beneficioso:

  • Aporta sodio y potasio, imprescindibles para la regulación del ritmo cardíaco tanto del feto como de la madre.
  • Aporta magnesio, favoreciendo la actividad muscular y previniendo los calambres musculares.
  • Y como he comentado anteriormente, regula y mantiene el nivel de líquidos,favoreciendo la reposición de agua en el cuerpo, evitando la deshidratación. Como curiosidad decirte que un 70% de nuestro cuerpo y un 90% del feto es agua.

Generalmente la tensión de una embarazada es baja en el primer trimestre, pero en el en el último tiende a subir. Por lo tanto es bueno, cuidarse y limitar en la medida de los posible la ingesta de sal. Aun así cualquier tipo de duda con respecto a ésta, es bueno aclararlo con el médico, ginecólogo o la matrona que esté llevando el embarazo.

Sinceramente, cuando estuve embarazada estuve controlando mucho mi alimentación, pero no tenía tanto conocimiento sobre cómo influía el consumo de sal. Creo haber tenido cuidado en su momento, pero la verdad es que es una suerte tener cada día mayor información y mayores cuidados, para que nuestros hijos nazcan en las mejores condiciones y lo más sanos posibles.

¿Sabías los efectos que tiene el consumo de sal en el embarazo? ¿Has cuidado o estás cuidándote en este aspecto si estás embarazada?

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